LA CAPILLA.
Ánfora Rosé
D.O. RIBERA DEL DUERO
Reinterpretación actual elegante del vino tradicional del pasado
Reinterpretación actual elegante del vino tradicional del pasado
Viñedos propios en nuestra finca comprendida en los términos de Roa, La Horra y Anguix. Selección especial entresacada de los mejores rincones de la Finca, de zonas de bajísima producción. Plantación injertada a mano en campo, con sarmiento de material vegetal seleccionado de viñas viejas de la zona. Viñedos situados entre 820 y 965 m de altitud.
Interesante heterogeneidad de suelos, de alto valor vitícola, predominando sobre todo suelos antiguos, de origen terciario, pobres y con bajos niveles de materia orgánica. De textura franco-arenosa, con muy buenas condiciones de aireación y drenaje. Rincones, o picones llamados localmente, de arenas limosas sobre capas calizas de aspecto blanquecino que aportan elegancia y finura.
VENDIMIA
Totalmente manual en toda la Finca, buscando y seleccionando minuciosamente aquellas zonas que expresen características diferentes. Pequeñas cajas de vendimia que pasan por mesa de selección después de una estancia en cámara frigorífica.
Elaboración ancestral con tecnología moderna. Sangrado por gravedad del depósito con la mejor selección de uvas de la Finca. Ínfima maceración para no cargar de color, pero manteniendo la expresión frutal. Fermentación en una única ánfora de barro buscando una mayor fidelidad y comunión con el pasado. Ritmo de fermentación lento, pausado, sin saltos de temperatura. Densidad que baja despacio, hasta concluir del todo la fermentación. Posteriormente se enfría y se deja unos días más con sus lías.
Para dotarle de mayor estructura, complejidad, originalidad, lo dejamos reposar durante 4 meses en barricas nuevas de roble francés de gran tamaño, para que así la madera acompañe pero no predomine. Como resultado el brillo se ve afectado, pero la elegancia, untuosidad y volumen en boca se amplían enormemente.
Este elegante Rosé seduce con su delicado tono rosado, matizado con reflejos piel de cebolla que evocan frescura y juventud. Anfora logra un equilibrio poco común entre la elegancia y la intensidad: vibrante en el paladar, deslumbra con una acidez viva y una finura exquisita.
Su versatilidad sorprende: servido bien frío, resulta fresco e incisivo; al alcanzar una temperatura más propia de los tintos, despliega una sinfonía de aromas profundos y una textura envolvente que realza cualquier experiencia gastronómica.

100 % Tinta del País

Viñedos propios, con diferentes tipos de suelos y fechas de maduración, detalladamente delimitados.


Manuel Iribarnegaray